Este es mi rincón personal.
Un sitio donde recopilo ideas, conversaciones y cosas que me parecen interesantes, y trato de darles una vuelta para entenderlas mejor.
Nos vendieron una historia en la universidad que hoy se queda corta. Esa donde las decisiones se tomaban con modelos estadísticos perfectos y fórmulas que nunca fallan.
Pero la realidad aquí fuera es bastante más desordenada. En el mundo real manda la presión, el ego y ese miedo a cagarla que ningún Excel sabe resolver.
No creo demasiado en las soluciones de manual.
Sí creo en el criterio propio. Y en lo difícil que es construirlo.
Nos ha tocado vivir el inicio de lo que ya se siente como una tercera revolución industrial. Mientras los gigantes de siempre invierten miles de millones en automatizarlo todo, a mí, otra de las cosas que me quita el sueño es el «¿y el resto qué?».
Quiero descubrir cómo el pequeño comercio y la mediana empresa, los que no tienen un departamento de I+D infinito, se están adaptando a la Inteligencia Artificial. Me interesa bajar la IA a la tierra: entender cómo la están usando para decidir mejor, dónde se están pegando el golpe y quién está encontrando una ventaja real en mitad de tanta niebla.
Me interesa observar a la gente que toma decisiones cuando el camino está borroso, cuando hay presión y cuando el error cuesta dinero o tiempo.
La idea de este blog es ir recopilando información y, próximamente, entrevistar a quienes operan de verdad en la incertidumbre para aprender cómo conviven con la duda sin que los paralice.
En fin, ya me callo. Escribiré aquí para ordenar lo que tengo en la cabeza y cuestionar mis propios supuestos.
Para quienes buscan criterio propio en un mundo lleno de certezas falsas.